8/12/10

PERVERSIDADES




Un proverbio árabe dice :
Si me engañas una vez la culpa es tuya, si me engañas dos la culpa es mía.

Y no tengo esto para reflejar tus maldades, malicias, perversidades o truculencias, que como bien podías tu llamarlas serian debilidades o pasiones hacia mi.



No, no, la culpa es mía y la única explicación que tengo debe ser algún tipo de depravación que poseo al aceptar subconscientemente esta situación.

Curioso es que mi raciocinio desmadeja todas y cada una de las situaciones aceptando el juego de vida que se me plantea, por el gran aliciente de que como Juan Salvador Gaviota se puede lograr,  aunque nadie jamás lo haya intentando o conseguido.

Fe, pierdo la fe y sobre todo en ese sueño,  porque pudiera ser que fuera una quimera.
Pero repito, la culpa no es tuya, cada cual es libre de volar empicado y pulverizarse. 





La culpa es mía por aceptar este juego de ajedrez que me da tanta felicidad como desasosiego, o no,  más satisfacción que desazón,  o no,  más perturbación que  bienestar.
Donde estará la armonía y la proporción, porque diablos me resulta monótona.
Estoy segura que se puede conseguir el vuelo perfecto, pero de lo que no estoy tan segura es que tenga fuerzas para mantener esta fe.


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2 comentarios:

Anónimo dijo...

Los juegos siempre guardan un doble sentido si los obejtivos, las reglas y el significado del dado no se dejan claros antes de empezar a jugar. Se puede jugar por jugar, por ganar o por hacer perder el oponente, nunca se sabe bien a qué juega la otra persona, más creo que lo importante de un juego no es ganar, sino jugar, disfrutar y que nadie pierda. ¿Demasiado ideal?, dicen que nada es imposible.

Personalmente me encanta jugar, yo que tú no me quedaría mirando las fichas.

Por cierto, la fe pocas veces es eterna, necesita reafirmarse para existir, pero no todas las respuestas caen del cielo.

Un beso.

Lu dijo...

Oiga Ud. estimado Don Kelevra, despues de haberle leido hoy, me da la sensacion de... "consejos vendo y para mi no tengo" (te lo digo en el sentido mas coloquial imaginable y sonriendo).
Dudo que me ganes a "ganas de jugar" juego a todas horas, en todos los sentidos y siempre, siempre de la forma mas sana.
De lo que hablo aqui es de un juego tan arriesgado para mi "completa salud", que me planteo el jugar y dejar que jueguen, por el simple hecho de "experimentar", (recuerda que este es mi blog de calamidades).
Tres besos, como los Parisinos.