19/1/11

DEBILIDAD




  • Me he cortado el pelo como siempre pero mas corto que nunca.
  • La absenta está como se quedó.
  • "Traición" esta con retoños, espero que florezca en primavera.
  • Una de las plantas carnívoras creo que se esta muriendo.
  • La otra crece vigorosa, no sé, ¿tal vez le salgan flores?.
  • El aloe vera y el esqueje que me llevé siguen creciendo.
Te dejo una foto para que las veas:


  • El mando de la cadena de música se quemó porque lo dejé sobre la estufa, tenias que haber oído el ruido que se produjo al llegar el calor a las pilas ¡menudo susto!, (al menos no tengo regañina).
  • Comienzo a practicar ásanas de las que no me creía capaz.
  •   No mires fotos antiguas.Por si acaso, que aunque sé que no lo haces... no "cliquees" por casualidad, que mira lo que ocurre.

Una gran debilidad se apropia de tu ser.


6/1/11

¿Y QUÉ HAGO YO AQUÍ?




Pasa la vida ...
Trabajo, como, duermo, leo, río ...
Llevo una vida normal...  la base de mi piramide de necesidades está cubierta y paso al siguiente nivel ...
¿Y qué hago yo aquí?... "Fuego interior... fiebre de trashumancia".¿Nuestra naturaleza reside en el movimiento; la calma completa es la muerte?.

Sé que esta pregunta solamente se la plantea alguien que presiente o siente algun vacío interior.


¿Porqué solamente en extrañas circustancias y durante periodos limitados de tiempo estamos en plenitud con lo que vivimos?.
¿Porqué para la mayoría de los terrestres el fin de esta vida es emparejarse, tener una casa lo más cómoda posible y si acaso procrear? (Asumo que yo me incluyo tambíén, ya me hice con dos de estos tres requisitos).
En estos momentos de mi vida carezco de pareja, ignoro si este sentimiento que intento reflejar es por esta causa ... Tal vez sí o tal vez no... (La mayoría de mis historias se terminaron precisamente por eso... no sentía integridad ni culminación con el otro ser).
Pese a esto estoy segura que si la tuviera no me plantearía estas cuestiones (estaría lo suficientemente ocupada como para no preguntarmelo) pero la experiencia de mi tiempo vivido me está haciendo vislumbrar que la busqueda exterior no es la respuesta...
Tengo que aprender, necesito aprender a hallar la respuesta al ...
¿Y que hago yo aquí? dentro de mí, en mi interior ahí lo hallaré
 Ya sé que los bienes materiales no me hacen feliz (no luzco un gran coche, ni me hipotequé hasta la muerte por una gran casa, me gasto el dinero en otras cosas que para algunos les parecería insensato o absurdo).
En cambio no tengo lo suficientemente asimilado lo de "una compañia intima y muy personal". No me refiero a necesidad de amar, en este mundo hay infinidades de cosas a las que amar y por las que luchar.
¿Y si esta necesidad es la inversa?;  ¿Y si los seres de este planeta nos exponemos, nos exibimos, nos acicalamos no para amar sino para que nos amen?.
¿Porque ese vacío?
Me gusta que me amen, aprecien o quieran ... ¿A quien no?.
Pero me planteo, anhelo y deseo saber amar, saber dar sin exigencias, sin requerimientos.
 Amar no por necesidad de proyectos: ni por satisfacer suficiencias, no quiero entregarme para que cuiden de mí a cambio de la entrega.
Sé que ese es  mi siguiente nivel...
Y tal vez superado ese nivel... pueda responder a esta pregunta...

¿Y qué hago yo aquí?



Dios mío ¿Y qué hago yo aquí?
En un universo ciego y gigante
con un billón de años luz
de extremo a extremo,
con un billón de galaxias
y miles de millones de estrellas cada una,
a veces, de noche,
me pregunto mirando al cielo:
Dios mío ¿qué hago yo aquí?

¿Cuál es la realidad, pregunto?
¿Dónde empieza y dónde acaba?
¿Es el hombre lo real?

Y si además resulta que se expande
a la velocidad de la luz,
y resulta que yo me encojo con la edad,
Dios mío ¿qué va a ser de mí?
¿Adónde van a llegar mis relaciones con el universo?

Entonces, pienso como un junco pensante.

Mientras lo vives
tu tiempo es siempre inmortal. Me digo.
Lo malo viene después
cuando te mueres.
Pero como entonces no te enteras
mientras razonas lo eres.

O igual
sólo la consciencia es real.
Y entonces tengo miedo.
Vértigo a veces.
Casi siempre, sudor.

Me parece que yo no debería tener tanta consciencia.
Porque en el fondo ¿para qué sirve la lucidez?
Con un poco bastaría
como le pasa a mi gato
que vive casi feliz.
(Alfonso Vallejo)