21/11/10

MI TIEMPO






En esta semana se ha cumplido el aniversario de mi nacimiento, son años ya los que acomodo sobre mi. Mi cuerpo comienza a sentirse apesadumbrado físicamente, comienzo a tener dolencias crónicas que debo cuidar para el ritmo óptimo que requiere mis exigencias. A pesar que me encuentro achacosa por fuera, siento una gran fortuna en el aprendizaje que el tiempo ha dado a mis sentidos, en especial al núcleo de todos, mi mente que aunque no sea un sentido es el que le da sentido a todos.



Es un modo de existencia mucho mas introvertido que solo se comparte con muy pocos y que se asimila  si la fortuna y/o causalidad te dota con buenos artífices.
He de decir que son de ellos de los que me alimento, careciendo yo de dote alguno para el arte, no tiene mérito ninguno este blog, mas que el de  reflejar estas mis calamidades.

Tiempo :


Preciso tiempo necesito ese tiempo
que otros dejan abandonado
porque les sobra o ya no saben
que hacer con él
tiempo
en blanco
en rojo
en verde
hasta en castaño oscuro
no me importa el color
cándido tiempo
que yo no puedo abrir
y cerrar
como una puerta

tiempo para mirar un árbol un farol
para andar por el filo del descanso
para pensar qué bien hoy es invierno
para morir un poco
y nacer enseguida
y para darme cuenta
y para darme cuerda
preciso tiempo el necesario para
chapotear unas horas en la vida
y para investigar por qué estoy triste
y acostumbrarme a mi esqueleto antiguo

tiempo para esconderme
en el canto de un gallo
y para reaparecer
en un relincho
y para estar al día
para estar a la noche
tiempo sin recato y sin reloj
vale decir preciso
o sea necesito
digamos me hace falta
tiempo sin tiempo.
 (Mario Benedetti)




Nota: Los artistas de los que me he alimentado hoy son:  Santiago Caruso, Mario Benedetti; Erik Satie y Estopa.

8/11/10

SUEÑOS


No sé si está bien o es correcto que diga  que no me gusta soñar.
¿Parece mentira verdad?, pues es cierto
¡No me gusta soñar!

No me agrada la idea y la rechazo que mi vida esté cimentada en sueños.
 ¡Importante! que no significa que sea carente de ilusiones, eso sí, amo las ilusiones, ¡Energía, fuerza y vida dan las ilusiones!.
Explico... Si en estos momentos me permito el hecho de soñar, mis sueños serían a mi parecer de un egoísmo extremo.
Ejemplo: Lo haré sobre mi vida afectuosa (que es el desahogo de este blog).
Mi vida amorosa hasta estos tiempos que son de transición ha sido como la de la protagonista de los "Puentes de Madison" (casi oculta y sacrificada por el bienestar de los mios a elección propia) pero si soñara, deseara o anhelara otras formas elegiría sin lugar a dudas ser la protagonista de otra película "Memorias de África", pero no la de su protagonista fémina sino la de él  (Robert Redord), una historia en la cual el no deja de vivir la libertad de su vida a expensas de que su amor esté disponible a su capricho.
Se que esto no es justo y díficilmente loable ya que es carente de igualdad y equidad.
Así son mis sueños...egoístas, y por lo tanto carentes de realidad para la integridad de mi persona.
Desde luego no puedo soñar un sueño pretendiendo se haga materializable, no me lo puedo permitir, aunque me lo consintieran, no es tolerable.
Soñaría también levantarme de la cama cuando me venga en gana, no tener que hacer cosas que no me apetezcan, una gran casa, un auto chulo, y por seguir soñando  un hombre alto, rubio, con ojos azules, inteligente y gracioso, millonario que se muera pronto y me deje la herencia.
¿Acaso no es una tontería soñar?
Una soberana memez  desear realidades irreales
Y que bien lo dijo Segismundo (una obra maestra), que mal hice yo entre todas las especies vivientes que tienen lo que no puedo tener y que por tener raciocinio poseo el don de soñar.


2/11/10

INQUIETUDES


Parece ser que ahora está de moda (bueno tal vez no sea cuestión de modas y si de progreso, ya se sabrá).


Alguien de otra generación más reciente a la mía me dijo en una ocasión cuando charlábamos de bisexualidad que era de lo más normal ya que no te enamoras de un cuerpo pero sí de un cerebro.
¿Tiene su lógica no?.
Vaya... ¿Debería tenerla no?.
Si lo analizo personalmente pues a mí no me entra, posiblemente (seguramente) sea cuestión de la educación ética... o no,  (cuantas personas bisexuales hay de mi generación).
¡ No!, tampoco es cuestión de educación ética. De vicio y de perversión pienso que menos.
¿Por lo tanto de que es cuestión?. ¿De gustos sin más?. Pues ni pajolera idea, no me voy a contestar esta pregunta porque no tengo la respuesta.
Si vivir también es añadir nuevas experiencias me pregunto porque no me ha surgido esa inquietud (bueno tampoco me ha entrado la inquietud de comerme una cebolla cruda, aunque hay personas que se la echan a la ensalada y dicen que buena está).
Tal vez deberíamos (los que no estamos convencidos) probar, como cuando pruebas algo nuevo solo por probar (como la cerveza o el tabaco que nunca gusta la primera vez pero insistes) o conducir, que cuesta, pero sabes que enriquecerá tu vida por comodidad.
Si hasta ahora no lo he hecho o no lo hemos hecho, - los que no hemos probado- es porque personalemente (y generalmente) no amo-amamos-  ni a los cuerpos ni a las mentes sino al conjunto en su totalidad.



 Y no es hacer referencia ni a grandes cuerpos ni a grandiosas  mentes sino a un conjunto afín , atrayente o provocador  del conglomerado del ser.
Yo soy como soy por mi cuerpo y por mi mente (nuestro cuerpo acondiciona nuestro cerebro y viceversa)
Si amo a los  varones es porque su cuerpo y su mente le condicionan a ser de una determinada forma de las cuales yo carezco  y por consiguiente me seducen.

Si hay que concretar para dejar claro que en la época que nos ha tocado vivir y que asquea el excesivo culto al cuerpo deberíamos recalcar que no amamos a las mentes sino a los corazones.


Pero quien sabe... la vida es un perpetuo mobile.